martes, 4 de noviembre de 2014

Videojuegos que hay que jugar antes de morir. Capítulo 2: Dark Souls

 
"Oh, vosotros los que entráis, abandonad toda esperanza"
Las palabras escritas que había en el dintel de las puertas del Infierno de la Divina Comedia de Dante Alighieri son las que deberían aparecer en la pantalla una vez insertas Dark Souls por primera vez. Más todas las advertencias resultan siempre en vano cuando uno desconoce la verdadera naturaleza del peligro que se avecina ante él.



No he podido evitar empezar así la entrada porque si hay un juego que se merezca esto sin duda es Dark Souls. Es un título que pasó de forma discreta en su lanzamiento, incluso es la segunda entrega de una saga (Demon's Souls fue la primera). Pero internet poco a poco se fue haciendo eco del mundo fascinante de Dark Souls. Empezaron a correr rumores de un rpg que al parecer su dificultad era tan alta que incluso curtidos jugadores sucumbían ante la derrota y abandonaban la aventura. Pero si por algo se caracteriza la comunidad de los videojuegos es por su tenacidad a la hora de desafiar retos. Si no, ¿a que se deben los modos de dificultad "Modo Dios", "Modo Imposible", "Modo Leyenda" que tienen tantos juegos? La gente está deseosa de ponerse a prueba y en ese deseo irrumpe Dark Souls como un rayo fulminante y dice "Atrévete". 


Ahora que he presentado al personaje como el mismísimo Anticristo voy a hacer lo opuesto y humanizarlo. Catalogar a Dark Souls como un juego difícil es quedarse en lo superficial y tildarlo de imposible no es más que una mentira. Si hay una palabra para definir Dark Souls esa es exigente. Dark Souls es un juego exigente que desde el minuto uno va ha decirte que que las reglas a las que estas acostumbrado a jugar aquí no te van a servir. 
Así que estás acostumbrado a coger la espada e ir a lo kamikaze y golpear todo lo que se mueva... De acuerdo, no vas a durar ni cinco minutos. Así que eres de los que pausan el juego para descansar y pensar en la estrategia... Busca la pausa, ¡ups! No hay. Eres de los que va guardando partida a cada paso que da... Tranquilo, la partida se guarda continuamente, todo lo que haces esta guardado... Y también tus errores. ¿Has matado por error a tu vendedor de magias? Ja ja, espero que le hayas comprado todas las que necesitas porque nunca volverá. Vaya, así que su sistema de subida de nivel es muy complejo y no lo acabas de entender, tranquilo, ves probando, una vez lo entiendas te sentirás como un imbécil por como has malgastado tus puntos, pero al menos has aprendido de tu error. 
Y justamente ese último punto es al que quería yo llegar, Dark Souls es un juego exigente, porque además de que no va a llevarte de la mano como en los demás juegos actuales y te va a obligar a adaptarse a su estilo de juego, es un juego de ensayo y error. Es un videojuego que una muerte no tiene que ser algo realmente negativo si eres capaz de aprender porque has muerto y que debes hacer para no volver a morir. Y vale decir también de que Dark Souls es complejo, exigente y complicado, sus retos, sus enemigos y sus trampas te ponen a prueba en todo momento, pero no es un juego injusto. No es como esos juegos indies, creados para ser diabolicamente complicados y que tienen como único objetivo fastidiar al jugador. Dark Souls quiere que triunfes y muchas veces da pistas que el jugador no es capaz de ver o de entender, pero están ahí y cuando finalmente consigues vencer el reto el videojuego te recompensa por ello, como si alguien te diera una palmada en la espalda y te dijera "Bien hecho, ahora sigue y ves a por el siguiente".


Jugando a Dark Souls he recordado a aquellos tiempos en que jugaba a videojuegos por primera vez en consolas antiguas como la NES, GameBoy o sobretodo la PlayStation. Me ha recordado a esos tiempos en que no había forma de saber que era lo que se venía ante ti, en que no había puntos de guardado durante todo el nivel y perder ante el jefe final significaba reiniciar todo el nivel otra vez. Me ha recordado a esos tiempos en que debías jugar siendo cauto, en los que invitabas a casa a un amigo para que te ayudara a seguir adelante o a informarte para conocer sus secretos. Ahora los videojuegos son más sencillos y se están dirigiendo hacia la dirección de ser cada vez más fáciles. No les interesa que la gente se quede atascada y lo dejen de lado, quieren que juegues hasta el final. No voy a decir que eso sea malo, pero en lo personal a mí me gusta que un videojuego me suponga un reto y creo que en el fondo todos pensamos igual.
Y ahora hablemos del juego en si.


Dark Souls es un rpg de ambiente medieval, pero lo que llama rápidamente a la atención es que no se parece en nada a lo que solemos entender como juegos de fantasía o medievales. En la mayoría de estos juegos suele caracterizarse que hay infinidad de Npcs para dialogar, que estas continuamente comerciando y que andas haciendo misiones sin parar. Dark Souls es todo lo opuesto. El mundo de Dark Souls es como si en la Tierra Media Sauron hubiera vencido y todas las razas se hubieran ido a la mierda. Durante todo el juego te embarga una sensación de soledad y el hecho de que los escenarios sean enormes y tremendamente hostiles te hacen sentir como una pequeña hormiga que se está metiendo donde no debería. Eres tú contra el mundo. Y aunque podáis pensar que eso es algo negativo os aseguro que no lo es.
Por poner un ejemplo, cuando caminas por Skyrim te invade la atmósfera fantástica típica de las historias y películas con las que hemos crecido y parece que en cualquier momento va a sonar un laúd y te vas a poner a bailar  en una taberna mientras te emborrachas con una jarra de cerveza de madera. Dark Souls por otra parte opta por el ambiente de héroe solitario, que vaga por una tierra perdida, que antes fue rica, bella y festiva, pero ahora no es más que ruinas gobernadas por seres que han sucumbido a la oscuridad. El secreto está en que Dark Souls está creado por japoneses y los juegos medievales a los que andamos acostumbrados están hechos por americanos. Ambos lados están influenciados por corrientes diferentes, es por eso que no me imagino que un estudio americano alguna vez hubiera creado algo como Dark Souls. No creo que jamás pensaran que un juego así pudiera gustar, porque es totalmente opuesto a la imagen que tienen de mundo fantástico.
Para conseguir el efecto del que antes hablaba y crear ese ambiente de fantasía oscura cuentan con la sublime composición de Motoi Sakuraba. Algunos de sus temas los he puesto repartidos por esta entrada para que podáis entender mejor de lo que os hablo y entréis un poco en ese mundo.


Probablemente ahora os deba estar picando mucho la curiosidad por Dark Souls y esteis pensando "Vale, ¿pero de que va? ¿Cual es su historia?" ¿Queréis que os sea sincero? A pesar de las muchas horas que le he dedicado me sería casi imposible explicaros de que va el juego. Eso no significa que no tenga historia, ni muchísimo menos. Dark Souls es probablemente uno de los videojuegos con más trasfondo e historia que se han hecho, pero no es una historia que te la narre el propio juego a través de cinemáticas o de diálogos con personajes. El juego te cuenta lo mínimo para que sepas porque estás yendo a según que lado y porque quieres conseguir según que objeto para que al menos tu objetivo principal lo tengas claro, pero jamás se entretiene a explicarte la historia que hay detrás de sus personajes. Y es curioso como hemos asimilado el concepto de que el enemigo siempre está ahí para frenarnos, pero nunca nos preguntamos por qué. En Dark Souls, cuando indagas por internet para conocer su historia oculta, que algunos usuarios han conseguido descifrar a través de todos los mensajes que lanza el juego y reuniendo todas las pistas, te das cuenta que hay enemigos que has vencido que en realidad no eran ni malos y te recorre un escalofrío y piensas "joder, ni siquiera me lo planteé". Podría contaros su historia, pero sería como un spoiler. Es mejor que os quedéis con el vídeo que os he puesto al principio que corresponde a la cinemática inicial del videojuego y que resume bastante bien el punto de partida del mundo de Dark Souls. Pero ya os digo que su historia es posiblemente de las más tristes y épicas que haya escuchado, ojala algún día se atrevieran a sacar las novelas.


Es cuanto menos curioso el efecto que suele tener este juego en la gente. Debo confesar que el día en que decidí jugarlo por primera vez me arrepentí de haberlo comprado. No soportaba su estilo de juego, no soportaba tener que volver a matar todos los enemigos de la zona cada vez que me derrotaban. No entendía como funcionaban la mitad de las cosas y avanzar era un suplicio. Lo dejé por imposible y me olvidé. Y pasaron meses, incluso más de un año, pero cada vez que lo veía ahí en la estantería me embargaba una sentimiento de vergüenza. "No fuiste capaz", me decía una voz en la cabeza. Y un buen día decidí volver a empezar de cero. Esa vez lo iba a hacer bien. Me informé de como jugar y volví a morir otras cien veces, pero esa vez sentía que era capaz y poco a poco fui completándolo. Tardé un mes, cada día era un Boss nuevo, cada día era un nuevo reto que parecía imposible, pero al final incluso Goliath acabó derrotado por el ingenio de David.
Dark Souls es un viaje. Se supone que los videojuegos están para hacernos sentir héroes que rescatan princesas, aventureros espaciales, buscadores de tesoros, criminales que quieren hacerse con el control de una ciudad o policías que han de parar a la mafia. Pues en ningún videojuego he tenido más sensación de héroe épico que en Dark Souls porque como bien dicen "Contra mayor es la dificultad, mayor es la gloria". Y en Dark Souls cuando estás cerca del final y miras hacia atrás y ves todo el camino que has recorrido, toda esa desesperación y esos momentos de "No puedo, hasta aquí he llegado", te es imposible no sentirte orgulloso de ti mismo y pensar "No importa cuan difícil sea el Final Boss, estoy seguro de que lo venceré" y para mí no hay nada más épico y reconfortante que eso. 
Así que esta es la historia de una relación que siempre empieza con odio y hastío, pero que si se es lo suficientemente perseverante y se actúa con determinación acaba en amor eterno.



No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada