jueves, 27 de noviembre de 2014

Review One piece 769: Bellamy el pirata


Así sí, Oda. ¡Así sí! Después del mal sabor de boca que dejó el capítulo de la semana pasada un capítulo como el de hoy era muy necesario. No solamente me ha parecido un gran capítulo, sino uno de los mejores de la saga. ¿Por qué? Pasa y lo comentamos.


El capítulo se divide en dos partes. Por un lado tenemos el combate de Doflamingo y Law y por el otro el de Luffy y Bellamy. Vayamos por el orden del capítulo.

Doflamingo y Law continuan con su enfrentamiento y yo por fin siento que estamos viendo un combate en condiciones porque por primera vez en esta saga estoy disfrutando con una pelea. Ya no es solamente las técnicas que usen y las hostias que se den, sino también la guerra psicológica entre uno y otro. Es tremendo cómo Doflamingo hurga en la herida de Law y le recuerda que todo esto se podía haber evitado si de pequeño no hubiera cometido el fatal error de darle el mensaje a Vergo, pero es aún mucho más tremendo ver como Law conoce a su enemigo de sobras como para no caer en sus provocaciones y mantener la sangre fría. 
Acto seguido vemos uno de los grandes momentos del capítulo: Doflamingo le amputa el brazo derecho a Law. Tengo que reconocer que me he quedado flipando totalmente ante la escena. Si bien es cierto que con la habilidad de Law le resultará fácil volverse a colocar el brazo (o eso creo la verdad, es difícil conocer los limites de las habilidades de los personajes en One Piece), no he podido evitar esbozar una sonrisa y emocionarme. No porque odie el personaje de Law (al contrario, esta saga está haciendo que me guste más), sino porque, como a mi me gusta decirlo, "esta mierda se está poniendo seria".


Recordemos que aún no hemos visto los combates de los subordinados, así que, rigiéndonos en las leyes de One Piece, eso quiere decir que el combate final de la saga aún no ha empezado. Y si la cosa ya está en este plan, me muero de ganas de ver a que niveles va a llegar el Doflamingo vs Luffy.

A continuación irrumpe en escena la copia de hilos de Doflamingo destrozada por Luffy y descubrimos que Luffy estaba en el piso de abajo luchando contra Bellamy y la copia. Y ahora es cuando empieza para mí lo mejor del capítulo.
Nos dan un flashback rapidito de lo que ha sido la vida de piratería de Bellamy y que queréis que os diga, no me ha podido parecer más humano. Bellamy era uno de los personajes más odiosos de la serie. Su breve aparición en la historia humillando a Luffy y Zoro nos hizo enervar a todos y la prueba es lo mucho que disfrutamos al ver como Luffy le derrotaba de un sólo puñetazo bien dado. Para muchos es considerada incuso una de las mejores peleas de One Piece, no voy a discutirlo. 
Después de ese suceso, y tras creer que Doflamingo lo había matado, nadie podía creer que algún día sabríamos más de él, ni nos importaba porque al contrario de otros enemigos no tenía carisma ni historia que nos pudiera interesar. Cuando apareció en Dressrosa a muchos les gustó más que nada por el efecto nostalgia y el guiño a una época pasada, pero realmente nos importaba bien poco lo que éste pudiera aportar. Sin embargo llegamos al capítulo de hoy y aquí tengo que rendirme ante la capacidad de Oda de construir personajes en One Piece.


Bellamy era un canalla, Oda lo creo para mostrarnos al prototipo de pirata ruin y desagradable que no cree en sueños ni en su "profesión". A través del flashback vemos que era un tipo que admiraba a Doflamingo y quería llegar a formar parte de su família y ahora se ha dado cuenta que para Doflamingo él vale menos que nada y que ha dedicado su vida a admirar la persona incorrecta.
Me ha gustado como Oda nos ha planteado un Bellamy que ya desde el principio era alguien mezquino porque admiraba a Doflamingo por su poder a pesar de todas las monstruosidades que hacía y quería llegar a ser alguien como él. Y luego cuando conoció a Luffy se rió de él porque sus sueños le hacían pensar que era alguien débil. Ahora se ha dado cuenta que el débil era él y por eso mismo nunca llegará a tener el respeto de Doflamingo ni a ser parte de su família, y no solamente eso, sino que lo enviará a la muerte si le place. En cambio del hombre del que se rió en su día ha encontrado el perdón, el respeto e incluso la amistad. Pero lo mejor de todo viene ahora, cuando sabiendo todo esto y tras ser manipulado por Doflamingo tanto psicológicamente como físicamente, Bellamy dice que tiene principios y no puede enfrentarse a la mano que le ha dado de comer. Cuando dice que se siente patético por haber traicionado la lealtad de alguien que admiraba sólo porque no ha obtenido de él lo que buscaba admito que incluso me he emocionado.
Es que no puedo decirlo de otra forma, me parece brutal lo que ha hecho Oda con un personaje como Bellamy. Ha pasado de ser un villano desagradable de segunda a un tío al que respeto. Es más, no sólo ahora quiero ver su combate contra Luffy, sino que me parece necesario.


Luffy ahora se encuentra en el dilema moral de tener que enfrentarse contra alguien que no considera su enemigo para poder llegar hasta el que realmente sí lo es. Gracias a las palabras de Bellamy se quita de encima un peso de encima y podrá pelear contra él como muestra de respeto ante un adversario que ha escogido ese camino. Sin embargo Law está en serios problemas y no hay tiempo para entretenerse.

Por otro lado me gustaría comentar el papel de Trebol. Desde hace mucho tiempo me da la sensación que hay algo más en Trebol que aún no nos han contado. Detalles como la cadena que lleva en el pie, que ahora se quede con Doflamingo o las palabras que vimos que decía hace un par de capítulos en ese flashback confuso de Doflamingo. No quiero ser conspiranoico, pero Trebol me escama mucho.




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